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viernes, 6 de diciembre de 2013

Km30 en la Ultracollserola 2013

http://www.72kilos.com/
Ilustración 72kilos.com
(JAVI) El sábado día 23 de noviembre "kilómetro 30" estuvo representado por mi hermano Juan y yo en la Ultratrail de Collserola 2013, en la distancia de Maratón. Se trataba de un recorrido de 43 km por el Parque Natural de Collserola pasando por los municipios de Barcelona, Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Molins de Rei, El Papiol, Sant Cugat del Valles.  Dicho recorrido tiene un desnivel positivo de 1800m aproximadamente. Está lleno de increíbles paisajes, trialeras para poder disfrutar en las bajadas y pendientes del hasta el 50%. Muy fuerte!  Ese mismo día se corrían también las carreras de 21 km y la ultra de 74km (qué bestias!) 

   Los de la Maratón empezamos a las 9:30 de la mañana.  Al principio todo son nervios y frío.  Estábamos a unos 10ºc y soplaba algo de viento que no hacía la mañana muy agradable para correr.  Tardamos en entrar en calor,  pero poco a poco y con la primera subida al repetidor de Sant Just las sensaciones empezaron a cambiar.

El primer avituallamiento estaba situado en el km 11, y con la tontería ya llevábamos 1h24' en las piernas y el desnivel no era poco.  Este primer tramo del recorrido fue algo duro, parecía que no llegaba el avituallamiento... los kilómetros no caían fácilmente debido al desnivel positivo.  Una vez repuestas las energías empezamos a devorar kilómetros a través de una serie de trialeras y bajadas cómodas que hacían más divertido el recorrido.  El ritmo era bueno pero había que dosificar.  En este tipo de carreras de larga distancia -y más en montaña- pueden surgir imprevistos en cualquier momento y como no, yo en el km 4 ya me había torcido un tobillo (sin grandes consecuencias).  Había que administrar fuerzas, comida y agua.

   Casi sin darnos mucha cuenta llegamos al 2º aviuallamiento. Aquí empezaba lo duro: paredes de un 50% de desnivel, bajadas de un 22 y 28%... y todo eso con el cansancio acumulado de 22km.  Hasta aquí conseguimos llevar un ritmo de unos 8'5 km/h.  Pero la subida del km 25 fue durísima y me pasó una gran factura haciendo que mis cuádriceps no volvieran a ser los mismos hasta días después de la carrera.  Ante la exigencia del recorrido, bajamos ritmo hasta un 5'5 km/h.

   En este punto donde tienes que tirar más de cabeza que de piernas, ves el lado más humano y menos individual de las carreras de larga distancia, más aún si son en montaña: el compañerismo y buen rollo entre los corredores que no se ve en otro tipo de carreras.  Os puedo asegurar que yo no iba muy entero y lo pasé realmente mal entre los km 25 y 35... pero durante todos esos kms los corredores que me adelantaban gastaban aliento en animarme, haciendo yo lo propio con quienes veía más perjudicados que yo.  Hubo un momento que íbamos 5 corredores en grupo allá por el Km30 que no sabría decir quién iba peor, pero llevábamos unas risas  y un cachondeo entre todos, que logramos crear el ambiente necesario para motivarnos a continuar y llegar al final.
 
   Finalmente llegamos al último avituallamiento, allá por el km 38... para mí un poco lejos del segundo que estaba en el 22 aproximadamente y muy cerca de la llegada, ya que nos quedaban poco más de 4km.  Era la "encrucijada de la muerte":  en ese punto se  juntaban los dos recorridos ultra (43km y la de 74km)... vaya caras de fantasmas se paseaban por allí (incluida la mía...).  Juan y yo tuvimos que parar un buen rato a recuperar fuerzas y comer; llevábamos unas 5h y media y el cansancio se adueñaba sin contemplaciones de nuestros cuerpos.

   Quedaba una última trialera de subida bastante exigente... pero no tanto como la sorpresa final en el km 40:  un montón de escaleras interminables hasta llegar a una carretera de la urbanización cercana.  Por fin llegamos a la Carretera de Las Aguas y la bajada final hasta el Complejo Deportivo de Can Caralleu.  Por fin! Por fin! Por fin! Después de 6h 14' llegamos a la recta final donde nos esperaban un montón de amigos y sobretodo mi mujer Julieta y mi hijo Julen de apenas 6 semanas.  Consigo entrar en meta emocionado abrazado a mi hermano que tiró de mi los últimos 16 km (grande!) y sobretodo consigo cruzar la meta sin que se me caiga de los brazos mi hijo... no las tenía todas conmigo... (uf! Julieta me mata!!!)

¡Una vez más km30 consiguió su reto! 

¡Hasta la próxima aventura! 

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